sábado, 17 de abril de 2010

En honor a Mariátegui

Comité Local "Rider Serrano Meléndez" - JotaCé Piura

Hoy dieciséis de abril se cumplen exactamente 80 años desde que el “Amauta” José Carlos Mariátegui La Chira lamentablemente falleció, exactamente a los treinta y seis cuando aún tenía mucho que ofrecer al país, sobre todo a la clase por la que él siempre luchó y a la que dedicó toda su vida, la clase trabajadora, desposeída, la clase proletaria.


Cierto es que en los colegios a Mariátegui se le ha limitado a ser el autor del libro más importante de los últimos tiempos, “7 ensayos de interpretación de la realidad peruana”, pero quienes hemos leído un poco más acerca de él sabemos que Mariátegui es un ejemplo de vida por su valentía al luchar contra la adversidad puesto que es sabido, él tenía una deficiencia física a causa de un accidente sufrido en su infancia, así como su enorme aporte a las diferentes áreas de formación humana como por ejemplo en la ciencia, el derecho, el arte, la cultura y sobre todo la política, además por su apoyo incondicional a la clase obrera tanto así que llegó a fundar en 1929 la Confederación General de los Trabajadores, el sindicato que agrupa hasta hoy a la clase obrera y que lucha por defender sus derechos, su intereses como tal. Otro aporte importante que el “Amauta” le otorgó al pueblo peruano fue la fundación del partido de los trabajadores, es decir, al Partido Socialista que nace en beneficio del pueblo, convirtiéndose así en el fundador del socialismo peruano.



Y quienes nos decimos seguidores de su legado nos toca hacer una auto reflexión y ver cuánto es lo que hemos avanzado, cuándo nos falta por hacer para conseguir lo que Mariátegui anhelaba, “el socialismo en el Perú como creación heroica y no como calco ni copia”, para ello claro está debemos continuar con el estudio de su pensamiento y sobre todo de la realidad.



Es por ello que en este día, recordando un día más de su fallecimiento es que nosotros como seguidores de su pensamiento, como jóvenes “convictos y confesos marxistas” nos expresamos ante ustedes con la intensión de invitarlos a tomar como parte de ustedes la vida y pensamiento de Mariátegui, puesto que asumir al “amauta” debe ser antes que todo un estilo de vida, el estudio constante de la realidad para poder presentar una alternativa de cambio en pro de mejoras de dicha realidad, debe ser en todo momento un ejemplo de acción consciente mejorando día con día para forjar una mejor calidad de vida para todas y todos los peruanos porque él como muchos peruanos buscamos eso, un mundo mejor, sobre todo para los más desposeídos.

"No es posible democratizar la enseñanza de un país sin democratizar su economía y sin democratizar, por ende, su superestructura política"José Carlos Mariátegui.

miércoles, 7 de octubre de 2009

MENSAJE CON OCASIÓN DEL 81 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ – PATRIA ROJA

El Partido Comunista del Perú – Patria Roja – celebra este 7 de octubre, con entusiasmo y confianza, el 81 Aniversario de su fundación por José Carlos Mariátegui, el guía ideológico, político y moral de los trabajadores peruanos, el intelectual y revolucionario socialista, el prototipo del hombre nuevo que reclama el Perú de hoy.


La historia del Partido, desde sus orígenes, ha estado comprometida con las mejores causas del pueblo peruano y la Patria. Es conocida su lucha indesmayable con los trabajadores de la ciudad y el campo por sus derechos fundamentales, por la democracia popular, por la independencia y soberanía nacionales, por la justicia social, la descentralización del Estado y la economía. Miles de sus militantes y dirigentes fueron perseguidos, encarcelados o asesinados por defender estas ideas y adherir al socialismo.


Con el capitalismo neoliberal ha crecido la riqueza para pocos y la pobreza para las mayorías. La educación está en ruinas y la salud postergada. La corrupción y la violencia social alcanzan límites inaceptables. El Estado se divorcia de la sociedad, el Congreso de la República simboliza la inutilidad y la vergüenza, mientras que el gobierno de García se compromete cada vez más con el autoritarismo, la prepotencia y la corrupción.


Lo que el Perú necesita con urgencia es un cambio de rumbo que permita construir una sociedad justa, pacífica, digna, solidaria, que devuelva el Perú a los peruanos, que acabe con el entreguismo de la derecha política y económica que regalan a las transnacionales nuestros recursos naturales y nuestro futuro.


Aspiramos a una patria para todos, y no para pocos privilegiados como hasta hoy. Queremos un país con desarrollo, industrialización, ciencia y tecnología, con educación y cultura de alto nivel. En otras palabras: una nueva república, una nueva Constitución, un proyecto de país para salir de la improvisación, un gobierno popular, patriótico, democrático, de regeneración moral, que lo realice.


Por eso la gran unidad para el gran cambio. Unidad en torno de un proyecto, no de un caudillo; de programa, no de repartijas; desde las masas, no burocrática. Unidad de las izquierdas, del nacionalismo y el progresismo, en torno de una plataforma común, sin temores cobardes ni estrechez sectaria.


Una patria nueva y superior es posible. Construyámosla juntos. En esta batalla estamos los hombres y mujeres comunistas herederos de Mariátegui, ajenos por completo al senderismo y al aventurerismo.


La derecha ya no puede ofrecer otra cosa que demagogia y desgracias, mentiras y corruptelas. El pueblo organizado, consciente y movilizado, con la izquierda y el cambio, podemos abrir las puertas de un Perú nuevo en un mundo nuevo.


¡Viva el socialismo!


¡Viva el Partido Comunista del Perú - Patria Roja!


¡Viva el Perú!


Comité Central del Partido Comunista del Perú - Patria Roja
La decisión de Susel
Por Santiago Mayta


No acostumbramos a inmiscuirnos en los problemas internos de otras organizaciones, pero la carta pública de Susel Paredes (ex Secretaria General del PS), donde alude directamente a nuestro Partido y sus principios, nos obliga a hacer algunas observaciones puntuales.
Dice Susel en su carta de renuncia, justificando, entre otras razones, su decisión tomada:

“Tenemos pues por delante el reto de diseñar y construir un nuevo instrumento político para el cambio en el país, que no sea un remedo de la Izquierda Unida de ayer repitiendo sus propuestas y dirigencias, y que partiendo de nuestra realidad, incorpore los aprendizajes que nos dejan la experiencia del Partido de los Trabajadores de Brasil y del Movimiento Al Socialismo de Bolivia, que asuma nuevas formas de relación con el movimiento social y con los movimientos regionales y locales.
Frente a este reto, la invocación a la unidad y al marxismo no puede ser aceptada como razón para mantenernos atados a una estrategia que hace del Partido Comunista y de Patria Roja nuestros eternos aliados estratégicos, por más que quede claro que no tienen la menor intención de renovarse ni ideológicamente, ni programáticamente, ni políticamente, ni éticamente.”

Repitiendo así y haciendo suya la argumentación central de los ideólogos del neoliberalismo que decretaron la obsolescencia y muerte del marxismo, calificando de dinosaurios a quienes persistían en el socialismo y en la vigencia de los partidos comunistas y proletarios. Porque en la carta de Susel no se habla para nada del socialismo, de su actualidad, de su necesidad como alternativa a los graves problemas ocasionados por el capitalismo.

Se critica al modelo neoliberal sin salirse de los linderos del capitalismo, por ello afirma que la crisis actual ha mostrado las “debilidades”(?) del modelo neoliberal, pero obvia que en el fondo y ante todo se trata de una crisis del capitalismo, y que por su magnitud, al abarcar simultáneamente crisis alimentaria, energética, medioambiental moral y de valores, ha puesto en evidencia la crisis de la civilización que el sistema ha levantado. Al no realizar un cuestionamiento de fondo al capitalismo, no ve la necesidad de asumir al socialismo como alternativa; en consecuencia su programa “renovado” se agota en reformas al sistema vigente.

La señora Susel, pretendiendo ser abanderada de la “renovación”, repudia los esfuerzos unitarios con los partidos vertebrales de la izquierda peruana, a quienes acusa de autoritarios y permanecer estancados. (En su momento Fujimori usó los términos “partidocracia” y “partidos tradicionales”) para descalificar a las organizaciones políticas y presentarse como un personaje que encarnaba el cambio y una nueva forma de hacer política. Esta palabra, “renovación”, hoy tan de moda, tiene diversas connotaciones y consecuencias, según el sector que la asuma.

Como vemos, para Susel Paredes, “renovación” significa en términos ideológicos renunciar al marxismo como método y como concepción del mundo; en términos políticos, renunciar al socialismo para promover únicamente reformas al sistema capitalista imperante; en términos de estructura política, renunciar al partido de clase para optar por el partido-movimiento, cuestionar el principio fundamental de organización de los partidos proletarios, -el centralismo democrático-, para promover la libertad de corrientes y grupos dentro del partido, las relaciones horizontales, tomando como pretexto “una verdadera descentralización de las decisiones y de la generación de condiciones para nuevos poderes regionales capaces de asumir la gestión del desarrollo de sus territorios y de apostar por una efectiva democracia participativa”

Que la señora Susel haya decidido renunciar a la izquierda neta, socialista, para correrse al “centro” o “centroizquierda” es problema suyo y está en todo su derecho de hacerlo; a lo que no tiene derecho es a disfrazar este traspaso con un ropaje supuestamente “renovador”, atacando a otras organizaciones de izquierda por el solo hecho de no comulgar con su nuevo catecismo.

Que la novísimas tesis de Susel no tienen nada de nuevo, basta revisar la polémica de Lenin con los voceros de la II Internacional. Hoy como entonces el problema de fondo es la apuesta sin ambages del socialismo y el carácter de clase del partido junto a sus principios fundamentales de organización. Sobre estos aspectos se han centrado siempre las baterías de la reacción y de las corrientes pequeñoburguesas que en su momento se refugiaron en bajo las banderas de la socialdemocracia.

Estos son también los planteamientos de los promotores de “Tierra y Libertad”, la opción que Susel ve como alternativa, en su mayoría compuesta por personajes que han recorrido las diversas tiendas de izquierda y que hoy se reciclan con un lenguaje alambicado, buscando engrosar sus filas en base al entrismo, la política de sembrar desconfianza entre los militantes de los partidos de izquierda, tratando de separarlos de sus dirigentes para facilitar el divisionismo en que están empeñados. Y a esta manera profundamente deshonesta de hacer política la llaman “renovación ética”.

Pero además pretenden hacer pasar otro contrabando mayor: presentarse como los grandes campeones de la unidad del pueblo peruano. Señala Susel la necesidad de incorporar a otros espacios sociales, regionales y descentralistas, pero curiosamente se niega a integrarse a la Coordinadora Política y Social (CPS), a la Asamblea Nacional de los Pueblos (ANP), o al Frente Nacional por la Vida y la Soberanía (FRENVIDAS), por el solo hecho que en esos espacios están los comunistas de Patria Roja. También le hace ascos a la unidad política de la izquierda con el Partido Nacionalista, porque además de los comunistas está Ollanta Humala, a quien acusan de autoritario y violador de los derechos humanos, entre otras cosas.

Sin querer queriendo su política excluyente se da la mano con el macartismo, el anticomunismo, la campaña de demolición de Ollanta Humala puesta en marcha por la derecha cavernaria, cuya estrategia apunta a presentar a los comunistas como los apestados con quien nadie debe unirse, promoviendo bloquear la unidad que se viene forjando con vistas a los procesos electorales en ciernes. Lo que no dice Susel es que está trabajando por la unidad de los sectores de “centro” debilitando a las opciones nacionalistas y de izquierda, y que a ese paso no descarta ir tras las banderas “renovadoras” del toledismo.

Para nosotros la renovación es un proceso inseparable de la continuidad. Nos renovamos para continuar con nuestro proyecto histórico, el Socialismo, asumiendo con Mariátegui que el dilema de nuestra época sigue siendo socialismo o capitalismo. También nos preocuparnos de renovar permanentemente nuestra organización, sin que ello quiera decir renunciar a su carácter de clase, ni a sus principios fundamentales.

Renovarse está bien, es un proceso necesario y permanente que nos dicta la realidad objetiva, pero no a costa de convertirnos en lo contrario a lo que somos, a perder nuestra naturaleza y razón de ser. Hemos sido uno de los partidos que con mayor profundidad hemos analizado el camino recorrido y las experiencias de Izquierda Unida, y lo hemos hecho desde una postura crítica y autocrítica. Hemos señalado la estrechez de miras, el sectarismo, el burocratismo, el falso criterio de la hegemonía, en la creencia que esta consiste en el copamiento de cargos y que conduce a métodos sectarios, el cuoteo, las negociaciones a espaldas de las bases, las correlaciones para obtener mayorías artificiales, como grandes males que hay que corregir y superar.
También hemos advertido la necesidad de actualizar la propuesta programática de la izquierda, que a nuestro juicio se sintetiza en tres grandes ejes: Nueva Constitución, Nueva República y Proyecto Nacional para el siglo XXI; hemos señalado que en la actualidad es necesario y posible abrir un nuevo tumbo al Perú mediante la lucha política electoral, acompañada de la acción de los grandes movimientos sociales, y que para lograrlo se requiere la gran unidad de todas las fuerzas que se oponen al neoliberalismo y que aspiran a grandes cambios de fondo para el país.

Pero también hemos señalado que para nosotros este es un proceso que no se gota en sí mismo, sino que lo asumimos como parte de nuestra lucha por el socialismo, como una vía de aproximación a ese gran horizonte. Acorde con todo ello también sostenemos que se requiere de una nueva cultura política, la necesidad de tramontar los valores del neoliberalismo y de la vieja politiquería criolla, y asumir con firmeza la propuesta del Amauta, para quien ética y política son inseparables, y que la política se dignifica cuando es revolucionaria.

Pero, como hemos visto, para Susel esto no es renovación. Lo sería si dejáramos de ser comunistas y si nos volveríamos renegados del marxismo y del socialismo. Pero como no haremos ni lo uno ni lo otro, seguiremos siendo la fuente de sus pesadillas.

domingo, 5 de julio de 2009

HONDURAS Y LA GUERRA DE ALAN

Por Luis Gárate*

Mientras en Honduras las clases dominantes asestan un golpe de estado reaccionario a un tímido proceso de cambios democráticos, en nuestro país el presidente Alan García plantea un escenario de declaratoria de guerra a las fuerzas populares.

No es coincidencia que en el escenario latinoamericano actual, donde se fortalecen los procesos progresistas y antiimperialistas de cambios, la derecha y los grupos de poder económico traten de articular estrategias de contraofensiva.

Lo intentaron hacer con el golpe de estado al gobierno de Hugo Chávez el 2002, lo hicieron el año pasado en Bolivia con los intentos separatistas, no dudaron en promover la inestabilidad en los procesos del Ecuador, Nicaragua y Guatemala.

Ahora los sectores más retrogradas de las fuerzas armadas hondureñas- formadas en las doctrinas anticomunistas de la Escuela de las Américas- junto a la partidocracia, iglesia conservadora, el gran empresariado, los medios de comunicación y sus aliados no han dudado en aislar a Honduras de toda la comunidad internacional contar de evitar que el presidente Manuel Zelaya consume lo que consideran una “avanzada chavista”.

Mientras en escenarios como el ALBA, el SICA, la OEA y hasta la ONU se pronunciaban unánimemente en respaldo a la defensa de la democracia y del retorno inmediato de Zelaya al poder, nuestro siempre ponderado presidente hacía un llamado a los peruanos de “buena fe” a que cierren filas con su modelo neoliberal, a que se expresen y se manifiesten contra los “estatistas” y los “antisistema”.

Toda una paradoja, que mientras la crisis capitalista está provocando mayor intervención de los estados en la economía, García insiste mesiánicamente en que su recetario neoliberal hará de nuestro país “una gran potencia” y que según él es y será la envidia de muchos otros países de la región.

El caso hondureño, que de no resolverse pronto podría sentar un peligroso precedente para la región, así como el llamado de García a una radicalización de la respuesta de la derecha peruana, nos debe poner en alerta y nos conmina a ampliar nuestro espectro de acción e influencia.
Sabemos que el Partido Aprista a través de diversos programas del gobierno está buscando presionar y movilizar a sectores populares, como en los asentamientos humanos a través de promesas de solución de sus problemas. No dudarán en movilizar contingentes encabezados por sus “bufalos”, si es necesario hasta confrontarlos al pueblo organizado que seguirá rechazando la represión aprista.

Es este escenario que no solo debemos fortalecer la unidad y centralización de las organizaciones políticas y sociales en espacios como el Frente por la soberanía y la vida, sino debemos desplegar iniciativas y más espacios de difusión de ideas y de propuestas programáticas.
La tesis de Antonio Gramsci de la construcción de un bloque histórico adquiere así plena vigencia. El ejemplo latinoamericano nos enseña que es vital contar con la movilización de amplias capas de la población más allá de la vanguardia obrera, y crear los medios para romper con el dominio mediático de la reacción.

Es por ello que es esencial construir el sujeto político, la propuesta y el discurso de cara a los problemas más acuciantes de la gente, tener el programa y las estrategias para atenderlos y vincularlos al esquema de cambios profundos como es la necesidad de una refundación republicana con una asamblea constituyente. La batalla de ideas y la construcción de alianzas amplias con otros sectores ciudadanos nos permitirá sentar las bases de una verdadera alternativa de gobierno del cambio en nuestro país.

* Periodista y militante de la JotaCé- Patria Roja.

lunes, 20 de abril de 2009


"Proletarios del mundo, uníos"
PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ
Patria Roja


VIII CONGRESO NACIONAL
INVITACIÓN

Tengo el honor de invitar a Ud. y familia al Acto Político Cultural de Lanzamiento e inicio de las actividades del VIII Congreso Nacional del Partido con la presencia de nuestro camarada Secretario General, Alberto Moreno Rojas a raelizarse el día sábado 16 de Mayo a las 7.00pm. en nuestro local ubicado en Urb. San José, Calle 5, N° 297 - Piura

Prof. Teodoro Alvarado Saguma
I Secretario Comité Zonal "Leoncio Amaya Tume"




PROGRAMA
1. Himno Nacional
2. Palabras de Bienvenida (Pdta Comisión Organizadora)
3. Palabras del Comité Zonal "Leoncio Amaya Tume" (I Secretario)
4. Conferencia Central a cargo del camarada Alberto Moreno Rojas, Secretario General del Partido: "Prepararse para gobernar"
5. Número Artístico
6. Inauguración de Local Político
7. Brindis de honor

Comisión Organizadora
VIII CONGRESO NACIONAL

sábado, 11 de abril de 2009

Dios, los huevos y Grau

Por. Rolando Brena Pantoja

Cada vez que un futbolista entra al verde gramado de una cancha de fútbol, lo primero que hace es el signo de la cruz, poniendo en manos de Dios, no de su competencia, ni de su esfuerzo, ni de sus preparadores técnicos, la posibilidad de soñados goles y los resultados del partido. Y acompañándolo de multitud de curiosas y bizarras supersticiones y cábalas. A tal punto del absurdo llega esta ¿concepción?, ¿costumbre?, ¿tontería?, ¿impotencia?, que cuando hay una rara ocasión de buen desempeño, un jugador como Solano afirma con toda ¿ingenuidad?, ¿fanatismo?, ¿desconfianza en sí mismo?, que "Dios iluminó mi pierna derecha".


No estamos lejos de que algún o algunos despistados o avispados "creyentes" empiecen a encender velas a la "pierna iluminada por Dios de Solano" para ganar, hacer goles, incluso solicitar milagros o iniciar un proceso de santificación pernil ante el Vaticano.


El último partido con Chile, contra toda lógica y toda realidad, todavía hizo nacer ilusiones entre los peruanos sobre la posibilidad de un triunfo.Es que con Chile se dan cita un conjunto de circunstancias excepcionales, en las que se mezclan las emociones propias del deporte con conflictos históricos, geográficos, sociales, económicos, sicológicos, etnológicos... que confieren a un encuentro de fútbol características de enfrentamiento cuasi bélico.


Muchos de nosotros estaríamos de alguna manera, si no satisfechos, por lo menos compensados, si la selección peruana le ganara a Chile aunque pierda todos los demás partidos.¿Qué se necesita, a juicio de las palabras de un jugador emblemático, para ganar? Vargas, el "LOCO" Vargas, afirmó que se necesitan "huevos". Efectivamente, puso "huevos" a la hora de jugar: "huevos" para cometer un penal, "huevos" para hacerse expulsar. Será mejor decir que Vargas no puso los "huevos", sino que le faltaron "huevos".


Llegamos al paroxismo patriotero cometiendo un gigantesco ultraje contra uno de nuestros héroes máximos, Miguel Grau, haciéndolo aparecer casi como un jugador más. Un grupo de hinchas se instaló en el estadio con un inmenso retrato suyo, que luego retiraron humillados y ofendidos.


Más aún, un estrafalario descendiente suyo que deambula por Lima disfrazado como el Gran Almirante, se prestó innoblemente a esta vergüenza, manipulado por cierto periodismo.En fin, de la debacle del fútbol no nos salva nadie. Ni Dios, ni los brujos, ni las cábalas, ni "las piernas iluminadas", ni los huevos, ni la utilización a la mala de nuestros héroes nacionales. Lo olvidaba, ni Chemo, por cierto.

CONDENA A FUJIMORI, CONDENA A LA GUERRA SUCIA

PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ - Patria Roja




El ex dictador Alberto Kenya Fujimori Fujimori ha sido condenado a 25 años de prisión como autor mediato de la comisión de los delitos de homicidio calificado, asesinato, lesiones graves y secuestro agravado.

Este histórico fallo de la Sala Penal Especial de la Corte Suprema de Justicia presidida por el juez César San Martín Castro es, en el fondo, una condena a la guerra sucia que pusieron en marcha el fujimorismo y sus antecesores como medio para combatir las acciones de violencia del senderismo, que tuvo como eje la sistemática política violatoria de los derechos humanos, causante de miles de víctimas, en su gran mayoría pobladores inocentes y ajenos al conflicto. En la sustentación de la sentencia se hace hincapié en un conjunto de hechos que fueron articulando un sistema antidemocrático, corrupto, pervertidor de personas e instituciones y blindado para garantizar la impunidad de los diversos delitos cometidos. El golpe del 5 de abril de 1992 representó una pieza de este engranaje, destinado además a sostener por un largo periodo en el poder a la cúpula criminal y corrupta.

Tampoco hay que pasar por alto que la guerra sucia desatada en el Perú fue el resultado de la aplicación de la doctrina contrainsurgente impartida en la Escuela de las Américas sostenida por el imperio norteamericano, donde se formaron gran parte de los miembros de las fuerzas armadas latinoamericanas que resultaron responsables de violaciones de los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad.

Corresponde hoy salir en defensa de la sentencia condenatoria a Alberto Fujimori, impedir que prosperen las maniobras que sus seguidores pondrán en marcha para burlar a la justicia, bloquear cualquier componenda o acuerdo político destinado a excarcelarlo. Porque lo cierto es que frente a una resolución adversa en el Poder Judicial buscarán una salida política para conseguir el indulto o cosa parecida.

Hagamos de la defensa de esta sentencia una campaña ejemplificadora en el respecto irrestricto de los derechos humanos, para que no se repitan los crímenes y abusos desde el Estado. Cerremos paso al autoritarismo, la persecución política, la corrupción, elementos también presentes en el régimen actual, que terminarán por desbocarse si no se los contiene a tiempo.

Perú, 07 de abril del 2009

Buró Político del Comité Central

lunes, 6 de abril de 2009

EL AÑO DEL BUEY

Por: cc. Raúl
Militante del círculo de la JotaCé "Javier Heraud" - Piura

Los compatriotas del camarada Mao, orientales al fin, han denominado así este 2009; un año, para ellos, donde la tierra se ubicará “flotando encima del agua”, sugiriendo una solidez externa, pero en el cual “tal tierra flotante será débil y la estabilidad parecerá frágil”.

Al parecer, los chinos están muy atentos a lo que sucede en el mundo. Han expresado metafóricamente lo que significa este 2009: un año de tensiones mundiales, con la repetición de la cíclica crisis del capitalismo, ahondada aún más y extendida más planetariamente, con un Imperio hegemónico al que ya no le es tan fácil controlar el mundo; un año por supuesto también de tensiones en América Latina, donde los gobiernos populares, con Cuba a la cabeza, avanzan en bloque hacia su liberación y los pueblos del resto de naciones empiezan a forjar la alternativa antiimperialista; en fin, un año de tensiones para el Perú, con una derecha puesta los pelos de punta ante la posibilidad de una victoria popular en las elecciones venideras, y de otro lado, con un movimiento social y popular aún fragmentado, en camino hacia su unidad pero todavía insuficiente y sin la claridad necesaria. No es este, entonces, un año cualquiera.

En este escenario de creciente inestabilidad, en este campo de batalla planetario, continental y nacional es que iniciamos la etapa congresal. El VIII congreso de nuestro Partido ya dio su inicio y, a la par, el II congreso de la Juventud Comunista. No es difícil entender entonces la importancia de estos sucesos para nuestras organizaciones.

Las nuevas condiciones de la lucha de clases, las nuevas posibilidades estratégicas para el proletariado y su Partido, el avance logrado hasta aquí y por supuesto las deficiencias arrastradas, exigen un salto cualitativo de nuestra organización. Hoy más que nunca, en estos últimos veinte años, se abren posibilidades enormes para la forja de una alternativa popular y por qué no, socialista. Este congreso, tanto el del Partido como el de la Jota, debe asegurar el salto adelante que necesitamos, corregir sin vacilaciones las plagas que subsisten al interior, eliminar los frenos que nos impiden avanzar hacia el Partido Revolucionario de Masas. Pero también, debe ser un congreso que multiplique y profundice nuestro programa, que vea con mayor claridad cuánto es que podemos avanzar en este nuevo período que se abre y cómo nuestras decisiones, políticas y normas organizativas deben ajustarse a estas nuevas condiciones. Nuevas luces aparecerán, definitivamente.

En este proceso, la Juventud Comunista no puede quedarse rezagada. Su congreso es, por lo expuesto anteriormente, de clave importancia estratégica. Mal haría el Partido, sus comités y su militancia y peor aún los jóvenes comunistas en considerar este evento como de añadidura o de adorno al gran evento congresal del Partido. El salto cualitativo que debemos dar también implica que nuestra organización juvenil de pre militancia avance a su posicionamiento en el seno de las masas juveniles como organización de vanguardia; también la juventud comunista debe hacerse Partido Revolucionario de Masas. Hemos avanzado mucho, sobre todo en el reflotamiento del movimiento estudiantil. Necesitamos mucho más.

Este Congreso no debe ser tomado a la ligera, ni mucho menos, muy por el contrario su cabal desarrollo asegurará una correcta sistematización de lo actuado, un afianzamiento de su militancia en el marxismo leninismo, en su adherencia al Partido y por supuesto avanzar en la definición de mejores políticas para la juventud. Asegurar esto, nos ubicará en mejores condiciones para hacer de la juventud, un pilar fundamental del movimiento social y revolucionario.
La juventud, camaradas, no es un adorno. No se crea Juventud Comunista para sentirse satisfechos y decir sí, los jóvenes tienen un lugar. Se hace, se construye Juventud Comunista porque es estratégicamente importante tener a los jóvenes del lado del pueblo, tener sus energías y canalizarlas por la revolución, preparar en su seno, los futuros dirigentes del Partido y del Estado; en fin, prepararlos para la toma del poder.

Hasta aquí pudiera entenderse al Partido y la Juventud Comunista como algo abstracto, por encima de nosotros, simples militantes. ¡Mentira! El Partido somos todos camaradas. En el Congreso debemos participar todos los militantes y pre militantes. Los días centrales deberán ser sólo la culminación y la síntesis de un largo período de estudio e investigación, de debates y críticas, de profunda autocrítica también y sobre todo de lucha de masas. Mayor intensidad a nuestra lucha política, mayor acumulación, más política de cara a las masas. Sólo así nuestro Congreso no será una reunión de cuatro paredes, sino la esencia de una organización revolucionaria en reflexión para continuar su camino.

¿Qué hacer? Los jóvenes comunistas, poner en primer plano nuestro II Congreso como eslabón clave del VIII Congreso del Partido. Ello exige iniciar el estudio del marxismo leninismo para la lucha de clases de hoy, el estudio de nuestros documentos, de nuestra estrategia y táctica, y por supuesto también de nuestros errores. Exige también, mayor intensidad en el trabajo con las masas, mayores sacrificios para hacerlas avanzar. Eso es el Congreso. Sistematización teórica e intensificación de la práctica revolucionaria.

El salto cualitativo del que hablamos, no será posible sin preparar el salto cualitativo en el terreno práctico. Atención prioritaria al problema de los cuadros, reclama el XX pleno de nuestro Comité Central. No falta razón para ello. Hoy por hoy, la juventud comunista adolece de falta de cuadros en todos los terrenos: político, organizativo, de masas, técnicos, etc. Esa falta de cuadros, si bien comprensible, no puede permanecer así. Ello implica, definir, desde la juventud una adecuada política de cuadros. No es lo mismo querer forjar cuadros entre militantes nacidos del ochenta para abajo, que entre nuestra generación, crecida bajo la sombra del neoliberalismo y el retroceso del campo socialista. Pero el problema de los cuadros no puede resolverse de arriba abajo solamente. No podemos asumir la actitud de “ah, el Partido (como si fuera un dios), la Jota deben definir esa política y cómo va a ser con los cuadros, nosotros nomás nos adherimos”; eso no es ser comunista. Nosotros, los premilitantes debemos aspirar a ser cuadros de la juventud y para ello se requiere no sólo la voluntad, ni el puro deseo, sino el máximo esfuerzo en el estudio de nuestra ideología, de nuestros principios, de nuestro programa y estrategia, y así como su estudio bregar por su aplicación en nuestro centro de masas, en la realidad actuante, en el día a día; ser los primeros en la lucha política, los primeros en la acción hacia las masas. No limitarse a cumplir las tareas, proponer nuevas tareas, nuevas políticas, pensar y pensar en qué le hace falta a la organización, qué debemos corregir, cuáles deben ser los siguientes pasos a dar, y sobre todo camaradas, en darlos. Ser vanguardia exige de nosotros ser estrategas, innovadores, autocríticos y muy desprendidos. No conformarse con una victoria, utilizarla para conseguir miles, ni amilanarse con la primera derrota, saberla recibir y corregir lo errado para no volver a ser derrotado. Ése es el cuadro, ésos los cuadros que requerimos.

En conclusión, este congreso debe movilizar a toda la militancia no sólo para que sea un evento exitoso ni pomposo, sino para que del clímax de este proceso surja el nuevo Partido que lleve al pueblo al gobierno y al Poder. Y para que su juventud, afianzada en el marxismo leninismo se prepare a tomar las riendas de la Revolución.

lunes, 30 de marzo de 2009

EXITOSO XIII SEMINARIO INTERNACIONAL

Con la presencia de 190 participantes representando a 105 partidos de izquierda de 39 países, los días 19, 20 y 21 de marzo se desarrolló en México el XIII Seminario Internacional “Los Partidos y una Nueva Sociedad”, organizado por el Partido del Trabajo (PT) de ese hermano país.

En esta oportunidad los participantes debatieron ampliamente los temas planteados en la agenda siguiente:
1. Procesos de cambio social.

1.1 Soberanía popular y procesos constituyentes.

1.2 Problemas de la transición social

1.3 Otros procesos de cambio social

2. Procesos alternativos de integración.
3. Estados Unidos, la recesión norteamericana y su impacto mundial.

4. Foros temáticos.

4.1 Migración

4.2 Juventud / mujer / pueblos indígenas

4.3 Problema de narcotráfico

5. Temas de Coyuntura.

Fue un evento sumamente provechoso, de análisis, reflexión, sistematización de experiencias y planteamientos alternativos frente a los grandes problemas que atraviesa la humanidad. La peculiaridad del XIII Seminario es que se desarrolló en circunstancias en que el sistema capitalista atraviesa la más profunda crisis de su historia, lo que llevó a que este tema se convirtiera en el centro de atención de los participantes.

Más allá de los matices, la gran conclusión del Seminario es que asistimos a una crisis civilizatoria del capitalismo, que abarca no solo la crisis económica y financiera, sino también la crisis alimentaria, energética, medioambiental, moral y cultural. Frente a ello el socialismo se levanta como la gran esperanza de la humanidad, la única salida a un sistema rapaz que no solo es fuente de desigualdades de clase y opresión nacional, sino que ha colocado al mundo al borde del abismo, poniendo en serio riesgo la existencia de la especie humana en el planeta.

El Seminario advirtió los enormes retos que los partidos de izquierda tienen por delante, cuyos desafíos son de distinta índole, pues parte importante de los partidos asistentes tienen responsabilidades de gobierno y poder, tales como los de China, Cuba, Vietnam, Bielorrusia, Nicaragua, Venezuela, Corea, Bolivia, Ecuador, Brasil, Paraguay, Urugay, El Salvador, mientras que otros, desde la oposición conducen grandes movimientos de masas y se esfuerzan por derrotar a la derecha y conquistar espacios de gobierno. Pero todos ellos asumen la clara misión de conquistar un mundo nuevo, distinto y superior al que ha impuesto el capitalismo.

El XIII Seminario celebró de manera especial el reciente triunfo electoral del FMLN en El Salvador que ha llevado a la presidencia de ese país a Mauricio Funes, hecho que reafirma que América Latina y El Caribe se orientan a un cambio histórico, marcado por la independencia, la defensa de la soberanía, cultura y recursos, la integración, el desarrollo y bienestar de la población, en directa confrontación con el imperialismo norteamericano y las clases dominantes nativas, convertidas en intermediarias de sus intereses.

Las ponencias presentadas dan cuenta del esfuerzo teórico de los partidos de izquierda para entender y orientar los complejos procesos que se dan a escala planetaria y al interior de los respectivos países. Por su importancia las iremos difundiendo por este medio.

domingo, 8 de marzo de 2009

AMARU: VAMOS SIGUIENDO TU EJEMPLO

Por Santiago Tupac*
La primera vez que asistí a una reunión con los camaradas se trataba de la romería a la tumba de Horacio Zeballos. Esa mañana de recio sol arequipeño algunos compañeros de la Facultad y yo nos encontramos en la entrada del cementerio de La Apacheta y me sorprendió que en ese momento fuéramos tan pocos los presentes para un homenaje a quien era recordado por ser un líder de masas. Enseguida comenzaron a llegar los dirigentes que en el Partido o el sindicato batallaron junto al mártir magisterial. Es así como los cerca de 30 asistentes nos dirigimos al mausoleo erigido por la familia a entregar la ofrenda y escuchar los emotivos discursos con los que se recordó las virtudes de “Amaru”, nombre que en la clandestinidad había usado Horacio.
Compartir ese homenaje me causaba una emoción difícil de describir. No solo eran los pasajes que se recordaban uno tras otro, era la atmósfera que se había apoderado de esa rueda en la que se ratificaba el compromiso de seguir luchando a pesar del difícil momento que se vivía y la ofensiva del régimen dictatorial fujimorista, era la dicha de oír el llamado para ser parte de una empresa histórica junto a aquellos hombres y mujeres decididos a vencer a pesar de toda previsión en un sentido razonablemente contrario.

Las semanas que siguieron a la romería me incorporé con entusiasmo a las tareas que los camaradas me encargaron, mientras que en mi hogar oía las advertencias recalcando los sacrificios que implican la vida del revolucionario. Sin embargo no acepté ingresar a militar al Partido. La razón era que aún no me sentía preparado suficientemente para ser digno de tan grande honor, así que devoré libros de marxismo y traté de llevar a la práctica lo aprendido. Pero en medio de la lucha antidictatorial fueron las palabras de Horacio: “El Partido forma y realiza”, las que me decidieron a solicitar mi alistamiento en un círculo de pre-militancia.

Hoy recuerdo todo ello porque se conmemora el vigésimo quinto aniversario del fallecimiento de Horacio y ciertas cosas me llaman la atención. La primera es que en algunos actos oficiales se trate de soslayar el papel de su Partido en la formación del carácter del camarada Amaru, y esto resulta irónico porque fue el propio Horacio quien se empeño en dejar constancia escrita de lo contrario. La segunda es que siendo que las nuevas generaciones no conocieron personalmente a Horacio, sí lo pueden hacer a través de su legado, como fue en mi caso, y con esa mística ir templando su espíritu comunista.

Acabo de comunicarme con los camaradas de Arequipa y me informan que se realizó la romería a su tumba con una nutrida concurrencia y varios jóvenes en ella. Será señal inequívoca de que soplan nuevos vientos. Avanzar decididamente hacia la revolución y el socialismo será el mejor homenaje al camarada Amaru.

*Santiago Tupac es militante de la JotaCé – Patria Roja