domingo, 30 de marzo de 2008

SE DESBOCA EL MACARTISMO

Por Manuel Guerra

Una cosa lleva a la otra. El neoliberalismo necesita del autoritarismo, y el autoritarismo de un ablandamiento psicológico de masas, de un elemento que justifique sus medidas represivas, de cortinas de humo que distraigan a la población de los problemas reales que la aquejan.
Las mentes brillantes de los servicios de inteligencia trabajan en ello diariamente, fabrican con acucioso empeño sus productos que se convierten en el libreto de los voceros gubernamentales y sus aliados; que son asumidos con entusiasmo por los líderes empresariales; distribuidos masivamente por los grandes medios de comunicación; repetidos por los jefes policiales; sustentados por los sesudos analistas políticos; convertidos en parodia por sus bufones en los programas cómicos, y hasta invocados en los sermones de la catedral.

En la actualidad la guerra santa de la derecha ha enfilado sus baterías contra un demonio que se llama Hugo Chávez. Sus delitos: predicar el socialismo, abogar por cambios profundos en América Latina, practicar la solidaridad entre los pueblos, tener la osadía de cuestionar al sacrosanto imperio norteamericano. Por supuesto que en al amasijo psicosocial de la derecha no le faltan los consabidos ingredientes de uso obligatorio en estos casos: el narcoterrorismo y las FARC.
De pronto la derecha se viste de patriotismo y anuncia que no tolerará injerencia extranjera en nuestro territorio. Levantando estas banderas se detiene a militantes izquierdistas por asistir a un congreso bolivariano, se acusa a las casas del ALBA de recibir dinero venezolano para financiar las protestas populares, se ataca a Ollanta Humala con el mismo argumento, se pide la revocatoria de Hernán Fuentes, Presidente de la Región Puno, acusado nada más ni nada menos de separatista instrumentado por Chávez.
De este modo las protestas populares ya no estarían motivadas por el descontento frente al fracaso del modelo, por la indignación que provoca el entreguismo de nuestros recursos, por el alza del costo de vida, por la corrupción e ineficacia de los organismos del Estado o por la pérdida de los derechos laborales, sino que serían obra y gracia del chavismo y sus cómplices internos.
Como en los tiempos de la guerra sucia -donde la gente que nada tenía que ver con el senderismo era perseguida bajo la cobertura de apología al terrorismo, y tener un libro de Mariátegui o literatura marxista era considerado un delito, por lo cual uno podía ser sometido a tortura, ir preso y hasta acabar con sus huesos en el fondo de una fosa común-, hoy en día resucita con fuerza el más primitivo macartismo con el objetivo de amedrentar y colocar a la defensiva al movimiento social y justificar la represión que se ha puesto en marcha para allanar el camino a la profundización del modelo neoliberal.

El solo hecho de tener una opinión diferente al catecismo neoliberal en boga es motivo de excomunión. Cual perros cancerberos, los reporteros van tras de su presa, lo acorralan y conminan: Diga usted si las FARC son terroristas. Y si el entrevistado tiene la desgracia de responder que son fuerzas beligerantes, entonces lo agarran a feroces dentelladas por haber quedado demostrada su complicidad con los rebeldes colombianos.
En un programa dominical los reporteros que viajaron hasta Puno para “entrevistar” al Presidente Regional, aullaron de alegría, porque en el local de la radio donde éste emite sus programas encontraron las pruebas de sus vínculos con el chavismo, el terrorismo y la ultraizquierda: allí funcionaba la Casa de la Amistad Peruano Venezolana (prueba uno); en sus paredes estaba pegado un afiche conmemorativo del Partido Comunista Peruano y el Partido Comunista del Perú – Patria Roja (prueba dos); había además otro afiche de un movimiento indígena boliviano (prueba tres); en la mesa, un folleto firmado por Antauro Humala (prueba cuatro); finalmente las propias declaraciones de Fuentes que declaró su admiración por Hugo Chávez y consideró a las FARC como fuerzas beligerantes. A confesión de parte, relevo de pruebas, se dijeron. Cual aplicados alumnos que resuelven un problema de geometría y colocan en la pizarra LQQD (lo que queríamos demostrar), así estos jornaleros de la infamia cumplieron con su labor de “desenmascarar” al Presidente Regional, colocarlo contra la opinión pública y exponerlo a las represalias del gobierno.

Tal es la forma como opera la derecha, y conforme aumente su descrédito mayor será su prepotencia y el uso de elementos coercitivos. El macartismo no es más que un síntoma de su debilidad. Cual fiera acorralada, mayor su agresividad. Su careta democrática es solo eso: una careta cada vez más incómoda.
Igual que su supuesto patriotismo, porque ¿puede alguien tomarse en serio su afirmación de luchar contra la injerencia extranjera cuando lo dice la derecha más apátrida, la que permite el saqueo de nuestros recursos por las transnacionales, la que se aviene a la presencia de bases militares en nuestro territorio, la que calla en siete idiomas cuando el imperio norteamericano invade a otros países y masacra a sus poblaciones? ¿Acaso el modelo que defienden no fue diseñado por las grandes potencias para su propio beneficio?

La lucha de ideas, la lucha de masas, la acción política, la férrea unidad del pueblo peruano. Estas son nuestras armas para derrotar la ofensiva derechista y abrir un nuevo curso para el país.

miércoles, 26 de marzo de 2008

PLANTÓN POR LA LIBERTAD DE LOS 7 DETENIDOS EN TUMBES

Medio centenar de activistas de la Coordinadora Político y Social, y un grupo de familiares realizaron un plantón en los exteriores del Primer juzgado supraprovincial de Lima para exigir la libertad de los 7 detenidos en Aguas Verdes tras participar en el Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana en Quito.

Los asistentes exigieron la inmediata liberación de los activistas ya que no existe ninguna prueba que los vincule con actividades sediciosas contra las cumbres a realizarse en los próximos meses en nuestro país. El plantón se realizó el martes 25 de marzo a las 2 de la tarde en las afueras del Primer Juzgado Supraprovincial de Lima en la avenida Uruguay, en el cercado de Lima.
Los presentes se solidarizaron con los detenidos: Roque González La Rosa, Damaris Danitza Velasco Huiza, Armida Esperanza Valladares Jara, Melissa Rocío Patiño Hinostroza, Guadalupe Alejandrina Hilario Rivas, María Socorro Gabriel Segura y Carmen Mercedes Asparrent Rivero.

Los familiares presentes denunciaron el maltrato que sufren los detenidos, y la falta de pruebas que los vinculen a planes terroristas.

Por su parte Ernesto Tapia, de la Juventud Comunista del Perú- Patria Roja, denunció una escalada en la política represiva del gobierno aprista, que acusa a sus opositores de terroristas y reprime a las personas por sus ideas. Asismismo se hicieron presentes activistas de la Juventud el Partido Socialista, el Partido Nacionalista, de la CGTP juvenil y la FEP.


domingo, 16 de marzo de 2008

XII SEMINARIO LOS PARTIDOS Y UNA NUEVA SOCIEDAD

MOVIMIENTOS SOCIALES Y PODER POPULAR EN LA EXPERIENCIA PERUANA
Alberto Moreno Rojas,Secretario General del Partido Comunista del Perú - Patria Roja



Los acontecimientos políticos en América Latina adquieren una velocidad y profundidad difícil de prever apenas una década atrás. Las experiencias de Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, México, Uruguay, Nicaragua, en su complejidad, avances, estancamientos o incluso retrocesos que pudieran darse, muestran una región altamente tensionada en lucha por el cambio social y por la independencia y soberanía de las naciones, confrontada con el imperialismo norteamericano, con las burguesías dominantes y entreguistas de cada país, con el neoliberalismo.
En el Perú, luego de un proceso electoral polarizado entre las opciones de cambio o continuismo, se ha instalado un gobierno de orientación socialdemócrata pero que lleva a cabo un programa de derecha y un estilo de gobierno que viene del fujimorismo, cuya estrategia puede resumirse como: profundizar el neoliberalismo en todos sus componentes, alianza estratégica con el imperialismo norteamericano en el exterior y con la derecha política y empresarial, en el interior, asegurar la estabilidad y el orden que necesita recurriendo a métodos cada vez más autoritarios, y, al mismo tiempo bloquear e impedir la construcción de una alternativa de cambios económicos y sociales con vistas a las elecciones del 2011.
Esta contradicción central, que polariza políticamente al Perú, se puede sintetizar como cambio o continuismo neoliberal, que hay que demarcar con precisión e impedir su distorsión por una derecha empeñada en generar su propia oposición.
Maniobra que ya está en marcha con iniciativas que se originan en palacio de gobierno y sus instrumentos mediáticos. De cómo se resuelva esta cuestión dependerá el tejido de alianzas que se construya, la plataforma alternativa que se asuma, el adversario contra el cual se enfile el golpe principal, la posibilidad real de acceder al gobierno si se cuenta con una gran unidad política y social para el gran cambio que la sociedad demanda.
Para ello no es ni será suficiente una mayoría electoral que dé origen a un gobierno popular, incluso con mayoría parlamentaria. Será indispensable contar con un pueblo organizado comprometido con el proceso, pues la lucha de clases se agudizará y la confrontación con el imperialismo y sus representantes títeres se tornará más ardua y compleja.
Dadas estas condiciones, el movimiento social de avanzada, entendido en su diversidad y riqueza, debe estar necesariamente asociado al Poder popular, pues sin las masas populares organizadas, movilizadas y concienciadas, protagonistas de ese proceso histórico, los cambios fundamentales a los que hay que avanzar serán simplemente imposibles.
Un gobierno de cambios de verdad, sobre todo económicos y sociales, encontrará inevitablemente una resistencia desesperada y articulada de la derecha y el imperialismo. Y aún antes de acceder al gobierno, tratarán de impedirlo por todos los medios, incluidos la división, el macartismo ideológico, la represión o el fraude.
UNA EXPERIENCIA QUE NO ES NUEVA EN PERÚ
Luego del auge revolucionario de los años 60s y 70s se abrió paso, a fines de los 80s, un período de estancamiento del movimiento social y político y de derrota ideológica, que el imperialismo y sus epígonos de la región creyeron permanente o por lo menos duradera. Los hechos, sin embargo, han seguido un camino distinto y hoy nos encontramos no sólo frente a retos enormes sino también a posibilidades extraordinarias a favor de la causa revolucionaria.
El tema de los movimientos sociales, su ubicación estratégica y su aproximación a la cuestión del poder popular adquieren, nuevamente, un lugar fundamental como hecho práctico y como exigencia teórica. Por lo menos este es el caso del Perú.
En la experiencia peruana no es un caso nuevo, sino más bien de cierta antigüedad. Fue planteada con fuerza inusitada en la década de los 70s y parte de los 8os del siglo pasado, en una fase precisamente ascensional del movimiento revolucionario de masas y de crisis del Estado burgués. El reflujo de masas que le siguió, la ofensiva neoliberal, errores propios, la violencia senderista y su hábil utilización por la derecha y sus mentores de Washington; en suma, las derrotas de la izquierda y el movimiento popular de ese período histórico, opacaron la presencia de la democracia directa y los embriones de poder popular que se fueron construyendo, hasta el punto de que muchos que participaron o apoyaron o vieron con simpatía esta experiencia, sobre todo en la intelectualidad, la consideraron agotada confundiendo lo circunstancial con lo sustantivo.
La historia no tiene un curso rectilíneo. Tanto más la lucha revolucionaria y la acción de las masas. Lo importante es percibir la tendencia histórica, las contradicciones fundamentales que abarcan a la sociedad en su conjunto, más que lo transitorio o parcial. Lo nuevo nunca nace depurado del todo ni se instala fácilmente, sino a través de la lucha, de marchas y contramarchas.
Es importante anotar que la izquierda política adquirió en Perú, entre finales de los 70s y la primera mitad de los 80s, una enorme presencia, más importante aún si a ella se suma su influencia en el movimiento sindical, campesino, juvenil, de la mujer y la intelectualidad; en suma, en el pueblo peruano en general. Gran parte de esto, consecuencia de la acumulación de muchos años, se desvaneció en la década de los 90s con una facilidad difícil de expresar. Si su expresión política fue su aglutinamiento en Izquierda Unida, su expresión social fueron los sindicatos, los frente de defensa que florecieron sobre todo en el interior del país, las formas de autodefensa de masas que se construyeron en las áreas rurales, y las asambleas populares como expresión embrionaria de una experiencia de poder basada en las masas organizadas y en lucha.
El problema del Poder, que se creía alcanzable solamente al hacerse del poder estatal, encuentra en estas experiencias, sobre todo en las Asambleas Populares, surgidas generalmente por iniciativa de las masas populares como respuesta a situaciones concretas, expresiones embrionarias, manifestaciones concretas de una nueva forma de organización democrática y estatal, desbordando los marcos de la institucionalidad oficial establecida, de cuyos alcances y posibilidades no siempre tienen conciencia clara sus gestores. De allí el riesgo de que puedan debilitarse o esfumarse en la misma medida en que cede el flujo de sus luchas y no encuentre la vanguardia política capaz de darle proyección y continuidad. El problema del Poder y de sus implicancias estratégicas es a la vez un problema teórico y práctico. De allí la importancia del entronque entre la teoría, la política revolucionarias y la iniciativa histórica de las masas. Son éstas quienes crean, en medio del torbellino de sus luchas, con iniciativa, formas de organización nuevas, experiencias que luego necesitan sintetizarse, hacerse teoría, que es tarea de la vanguardia política, para luego volver nuevamente a las masas ya elaborada, depurada, tornarse conciencia y nueva práctica ya enriquecida.
Esta relación dialéctica entre movimiento espontáneo y consciencia, entre la práctica de las masas, su generalizació n teórica y nuevamente la acción práctica revolucionaria, elevada en su contenido, es la que puede permitir vencer el círculo vicioso en el que, por lo general, se mueven los revolucionarios: por un lado, el culto por el movimiento o lucha de masas que se agota en si misma, en el espontaneismo que criticó duramente Lenin en su conocido libro ¿Qué Hacer?; o en el reformismo político que se agota en el parlamentarismo, en el acceso a esferas parciales o secundarias del poder y su dinámica, sin posibilidad de trascenderla, de construir una alternativa visible y accesible para las masas populares, para quienes el Estado y el Poder en general siempre será una abstracción. El Poder concreto debe olerlo, sentirlo, y ello es posible en su acción revolucionaria, en su experiencia directa. Cuando los frentes de defensa, como en el caso de la ciudad de Pucallpa, tomaron el control de la ciudad durante días, y garantizaron el orden y su marcha normal, intuyeron el valor de su fuerza, de su unidad, de su capacidad de autodecisión, de la disciplina y el orden conciente. ¿Qué faltó? Entender que ese poder local alcanzado, aún en su transitoriedad y sus limitaciones, debía extenderse al ámbito nacional, a la conquista de los resortes reales del Poder estatal, es decir elevarse a la acción política y la organización política, en lugar de quedarse en el movimiento. Pero esto es ya tarea de los partidos políticos organizados con ese fin.
La incapacidad para entender la democracia directa, sus potencialidades y posibilidades, impidió que el flujo de masas revolucionario de los 70s y principios de los 80s, pese a contar con expresiones concretas y valiosas surgidas en medio de la lucha de clases y nacional en esos años, pudiera convertirse en una alternativa en oposición al viejo Estado burocrático, centralista y neocolonial, que ejercitara a las masas populares en acción en la tarea de gobernar, capacitándolas para construir una nueva forma de democracia partiendo precisamente de esas formas embrionarias del nuevo Poder popular surgido desde abajo.
MOVIMIENTO SOCIAL Y PODER POPULAR EN EL PERU DE HOY
El concepto movimiento social es muy amplio e impreciso. Es verdad que los conceptos clase y nación no son lo suficientemente abarcadores para incluir los nuevos sujetos sociales ni los nuevos temas que se incorporan a la agenda política. Por ejemplo los de género y diversidad sexual o el tema medioambiental. Ocurre otro tanto con el concepto pueblo, cuyas fronteras no son iguales en todos los países, sociedades y etapas históricas. De allí la importancia de abordarlos de manera concreta en cada situación histórica concreta.
En la experiencia peruana, las distintas expresiones de la democracia directa tuvieron una base social precisa: los obreros a través de sus organizaciones sindicales, los campesinos, la intelectualidad, la juventud, la mujer, en cierto modo también las etnias en la medida que se fueron incorporando, los pequeños empresarios y comerciantes.
La autodefensa campesina surgió fundamentalmente en el Norte del país como respuesta al vacío de Poder y a la inseguridad ciudadana. Una de ellas, las Rondas Campesinas democráticas y autónomas, para enfrentar al abigeato que infestaba las zonas rurales. Frente a la ausencia del Estado o la insolvencia y corrupción del poder judicial para garantizar justicia, optaron por organizarse, controlar los caminos y hacerse justicia por ellos mismos y por sus propios medios, construyendo su propia legalidad y autoridad. Surgió así una forma de poder local con capacidad real de decisión, con democracia participativa entre sus integrantes, con normas propias rigurosamente asumidas, que se extendió a provincias enteras. Frente a las amenazas y sanciones del Poder central para impedirlas, la respuesta fue: 'con leyes o sin ellas las rondas continúan'. ¿En qué se apoyaban? En la fuerza del número, la organización, la disciplina, la autonomía en sus decisiones.
Los Frentes de Defensa (ahora llevan diversos nombres pero una común manera de organizarse) , por lo general de alcance regional, constituyeron la más elevada forma de frente único popular, a partir de reivindicaciones concretas, con la participación de todos los sectores organizados de la población, incluyendo los partidos de izquierda. Tienen como base las organizaciones naturales: sindicatos, comités de barrios, organizaciones juveniles, comerciantes, etc. En los momentos más agudos de la confrontación con el poder central lograron asumir el control de ciudades importantes. En ese lapso ejercieron el poder real con el respaldo de las masas alzadas a la lucha.
La Asamblea Popular fue la coronación de esta experiencia, pues aparecieron como expresiones más claras de poder, de un poder si bien es cierto embrionario con claros atributos de una nueva forma de organización democrática. Si no avanzaron más fue consecuencia de la incapacidad de la izquierda para advertir sus potencialidades revolucionarias, atrapada muchas veces por tradiciones economicistas y espontaneistas, y por el reflujo que se inicia en el segundo quinquenio de los 80s.
La relación movimiento social y poder popular no es lineal. La posibilidad de configuración de éste último, aún en sus formas embrionarias, depende de la profundidad y extensión de las luchas populares, de los vacíos o fisuras que presenta el Estado y sus instituciones, de la capacidad para vencer tradiciones que restringen el accionar de las masas a sus formas de organización y lucha conocidos, y de una fuerza de vanguardia asentada en ellas capaz de aprovechar su iniciativa histórica y señalarles un derrotero. El movimiento espontáneo tiene virtudes, también límites. Solamente su relación con la política y con el grado de conciencia de los cambios que hay que producir, permitirá aprovechar sus potencialidades y alzarse hasta convertirse en una alternativa real de poder, no sólo local o embrionario, sino nacional.
Esa potencialidad revolucionaria es de la mayor importancia, reconociendo las singularidades de cada país o situación histórica. En el caso de Perú, ésta es una perspectiva de primera importancia. Perderla de vista entusiasmado por los resultados electorales, en la creencia de que es suficiente para contener la contraofensiva de la derecha y el imperialismo y para llevar a cabo los grandes cambios económicos y sociales, puede resultar un error estratégico fatal.
UNA OPORTUNIDAD HISTORICA
En las nuevas condiciones políticas de flujo creciente de la lucha de masas después de casi dos décadas de estancamiento, de polarización política entre cambio o continuismo neoliberal, de resistencia a la desnacionalizació n de la economía en la que están comprometidos los gobiernos que vienen de Fujimori en adelante, incluyendo el de García, adquiere un significado especial el resurgimiento de estas formas de organización y lucha populares.
Nos encontramos ante la posibilidad real de alcanzar, en las elecciones del 2011, un gobierno de orientación popular, nacionalista y de izquierda. En 2006 se mostró plenamente esta tendencia. El gobierno de coalición derechista con García a la cabeza tiene menos de 30 por ciento de simpatía ciudadana. Crece el descontento y crece también el sentimiento de cambios en el rumbo económico, de modo que el crecimiento de estos años alcance al pueblo en lugar de concentrar la riqueza en beneficio de las transnacionales.
Conciente de esta realidad la derecha se ha reagrupado en un bloque unificado para sostener el modelo neoliberal y profundizar su aplicación. En segundo lugar para impedir la instalación de un gobierno de cambios para el Perú. Cuenta a su favor con la enorme dispersión del bloque popular, sobre el cual presiona para profundizar su división.
La única respuesta posible es la unidad más amplia, política, social, cultural, y la configuración de un bloque alternativo popular y nacional. Por eso es justa la consigna: ¡Gran unidad para un gran cambio! que corresponde al sentimiento de un amplio sector de la población peruana. Esta es la tarea estratégica a resolver en este período, y en ella cabe como un eje fundamental, el movimiento social.
Lima, 12 de marzo de 2008.

jueves, 13 de marzo de 2008

martes, 26 de febrero de 2008

EL PUEBLO EXIGE CAMBIOS, EL GOBIERNO METE BALA

Por Manuel Guerra

Después que el Presidente García con su acostumbrado desparpajo calificó de injustificado el paro agrario, señalando que mientras en el Perú el agua se les regalaba a los agricultores, en Estados Unidos se pagaba 78 centavos de dólar por metro cúbico, e instó a los regantes a invertir, modernizar sus sistemas de riego, usar técnicas avanzadas en lugar de estar haciendo reclamos sin sentido. (Aunque, claro, se cuidó mucho de mencionar los millonarios subsidios y el proteccionismo con que gozan los agricultores norteamericanos, y que por tanto esa analogía resulta una broma de mal gusto).

Después que el Premier Del Castillo afirmó que los agricultores no acatarían el paro decretado por las centrales campesinas y que en el país no había descontento alguno, sino manipulación de agitadores comunistas.

Después que el Ministro de Agricultura señaló que todos los problemas en el campo estaban prácticamente resueltos y que existía un diálogo permanente y fluido con los representantes de los gremios del sector.

Después de tanta palabrería para ocultar lo inocultable (es decir el hecho que existe una crisis agraria que se agrava y que el descontento del campesinado crece como levadura), el lunes 17 de febrero el Perú amaneció paralizado con los bloqueos de carreteras, movilizaciones y protestas de los agricultores. Lo que pone en evidencia que el “shock de inversiones”, “Sierra Exportadora” u otro programa similar son útiles como elementos distractivos y engañosos, pero que no están diseñados para resolver los profundos problemas que aquejan al campesinado y que se agravarán con la implementación del TLC con EE.UU.

Solucionar el problema agrario implicaría dejar de lado el modelo económico neoliberal en curso, lo que es un imposible para el gobierno y el conjunto de la derecha. En su visión, la ruina de los campesinos es uno de los costos que hay que pagar para lograr lo que ellos consideran “desarrollo”. Su opción consiste entonces en mantener a raya a las protestas mediante el uso de la represión abierta. En ese sentido se han aprobado leyes que criminalizan las protestas populares y que autorizan a la policía y fuerzas armadas para disparar a mansalva sobre la población. La aplicación de esta política para enfrentar el paro agrario ha dado como resultado cuatro campesinos muertos, decenas de heridos y detenidos y varias provincias declaradas en estado de emergencia. Se llamará al Ministro del Interior a explicar lo de las muertes, se buscarán chivos expiatorios (los dirigentes campesinos), se harán amagues de diálogo y pondrán en marcha uno que otro programa asistencialista, y los especialistas nos abrumarán con sesudos análisis en los medios de comunicación. Pero en esencia el problema continuará irresuelto
La imposición a rajatabla de medidas entreguistas y privatizadoras, como es el caso de la llamada “Ley de la Selva”, el atentado contra el patrimonio histórico y cultural, el intento de privatizar los puertos y aeropuertos, no han hecho sino provocar la indignación popular y las medidas de lucha para detener esta política nociva. Lo propio sucede con los trabajadores, cuyos derechos vienen siendo conculcados, con los maestros que resisten una ofensiva implacable por parte del Ministerio de Educación, con las amas de casa que comprueban el alza constante de los artículos de primera necesidad.

En el presente año las convulsiones sociales se extenderán a lo largo y ancho del país, lo que nada tiene que ver con la labor de agitadores profesionales, como pretende la derecha. La raíz de fondo consiste en la voluntad del gobierno de llevar hasta sus últimas consecuencias un modelo económico excluyente y entreguista, causa del atraso del país y de la pauperización de su población, situación que choca con el legítimo derecho de las mayorías a exigir cambios profundos y necesarios para lograr su bienestar, la defensa de los recursos naturales, la soberanía nacional, la plena democracia.

Cambio o continuismo es la contradicción que jalona el Perú de hoy. La demagogia gobiernista, su empeño en dividir el movimiento social, las campañas mediáticas para desacreditar las luchas populares, la represión brutal, son las herramientas que usará de manera recurrente para allanar el camino a la profundización del modelo neoliberal. Solo la gran unidad del pueblo peruano, su disposición a la lucha por los grandes objetivos, su acceso a las esferas de gobierno y poder, puede detener esta ofensiva y abrir el camino a las transformaciones profundas que el país requiere.

lunes, 18 de febrero de 2008

TERCIO SUPERIOR


Sin duda el Sr. Chang se ubica en el “tercio superior” de los más ineptos, corruptos y mediocres de los personajes que se han hecho cargo del Ministerio de Educación. Cual fiera depredadora, se mueve a sus anchas en esta selva del capitalismo salvaje, donde prevalece el individualismo y sobran los principios y la ética. Durante años dirigió la Universidad San Martín de Porres, caracterizada (al igual que se hermana gemela, la Universidad Gracilaso de la Vega, dirigida también por apristas) no precisamente por la calidad de la enseñanza impartida, y sí por la corruptela y el asiduo uso de la cachiporra por parte de los apristas para mantener a raya a sus oponentes. Con el segundo gobierno de García el Sr. Chang fue premiado y pasó a las ligas mayores, le fue entregado el Ministerio de Educación, considerado por él como una especie de cachina donde puede dedicarse sin freno a sus sucios negocios.


Pero no solo eso. La materia de alcantarilla con que está hecho el Sr. Chang lo califica perfectamente para ponerse al frente de la cruzada antimagisterial y antisutepista, necesaria para implementar la política neoliberal en el terreno educativo. Con el apoyo mediático derechista pretendió convencer que los maestros eran los grandes responsables de la baja calidad educativa e hizo todo un show con el cuento de la evaluación, que como luego se demostró fue todo un fiasco. En esa misma línea promovió la Ley de Carrera Pública Magisterial, aprobada al caballazo, sin el debate correspondiente y sin considerar la opinión del magisterio.


Hoy al Sr. Chang se le ha ocurrido promulgar el D.S. 004, según el cual solo pueden concursar a la carrera docente los egresados que hayan alcanzado “el tercio superior” académico. Y si se le pregunta al Ministro qué pasará con los egresados que han estudiado durante cuatro o cinco años y han obtenido su título profesional a nombre de la nación y no han alcanzado el tercio superior, muy suelto de huesos responde sabiamente: si hubieran estudiado estarían en el tercio superior. Diríamos que esto es una burrada mayor si no fuera porque ofenderíamos a esos nobles y útiles animales, a los que Juan Ramón Jiménez elogió en el nombre de Platero.


Con el citado decreto no solo se encubre la responsabilidad del gobierno en la crisis que afecta al sector educación; se atenta contra uno de los derechos más elementales de la persona, el derecho al trabajo, truncando las posibilidades de desarrollo de decenas de miles de jóvenes profesionales, que pasarán a engrosar a los 200,00 maestros que se actualmente se encuentran desocupados.
Esta metida de pata del Sr. Chang ha encontrado una resistencia generalizada, no solo entre los docentes y estudiantes; gran parte de los gobiernos regionales la han declarado inaplicable, a pesar de las amenazas, presiones y chantajes de los que son objeto. La derogatoria del decreto de marras, la defensa del derecho al trabajo, contra la discriminación y el clientelaje, por una educación universal, gratuita y de calidad, son banderas que debemos levantar para poner coto a la ofensiva antieducativa que está en marcha.


Ciertamente que la calidad profesional de los maestros no es la mejor. Pero ello obedece a las fallas del sistema educativo. En los últimos años ha proliferado la creación de institutos pedagógicos, los que sumados a los programas de educación de las universidades, arrojan una suma impresionante de docentes que no pueden ser absorbidos por el actual sistema educativo. En estas instituciones la preparación de los futuros docentes, con las excepciones del caso, es realmente deplorable, sin que el Ministerio haga nada por mejorarla. En una solución simplista, en lugar de atacar las fallas del sistema, nuevamente se coloca la responsabilidad en el docente.
Los docentes realmente necesitan ser capacitados y evaluados, pero no a la manera como lo entiende el Sr. Chang, en la que la evaluación, nada transparente, se convierte en clientelaje para favorecer a la mediocridad, y la capacitación una más de sus muchas estafas porque en el fondo no se capacita nada.


La calidad educativa, y dentro de ella la calidad de los docentes, es un problema que debe ser abordado como parte del encaramiento integral del problema educativo. Esto requiere una nueva visión que coloque a la educación como el eje del desarrollo nacional, asumiendo un proyecto educativo articulado a las necesidades del país; donde la educación pasa a ser un derecho humano fundamental de la persona que el Estado está en obligación de preservar y no como una mercancía disfrazada de servicio como hoy sucede. En esta visión de una educación vinculada a la producción y al mundo del trabajo, la investigación científica y el desarrollo tecnológico para resolver las necesidades del desarrollo nacional, tienen prioridad. Del mismo modo se hace necesario ampliar la cobertura educativa, restituir la jornada escolar completa, mejorar la infraestructura, adecuar la educación a las necesidades de un país pluricultural y multilingüe como el nuestro, realizar una reforma curricular para adecuar los contenidos a las necesidades del país y promover valores distintos a los que ha impuesto el capitalismo salvaje, capacitar y preparar a los docentes para que asuman con solvencia su responsabilidad con sus alumnos y comunidad en general.


Si se vería de esta manera la Educación, entonces se le destinaría el presupuesto necesario y no la miseria como hoy sucede, y también se pondría una persona capaz al frente del Ministerio, y no a un mediocre, como hoy también sucede. Pero esto es como pedir peras al olmo en tanto se mantenga el modelo neoliberal.

CARTA DESDE GAZA


Alrededor del mundo hay personas y organizaciones que creen en los derechos humanos y luchan hasta el último aliento para protegerlos. Me pregunto si en la franja de Gaza estamos incluidos en el grupo de "seres humanos" o si estamos excluidos de la fila de aquellos que deberían disfrutar de tales derechos. Hoy los valores y las creencias que desarrollé en mi niñez se han desintegrado, ahora no tengo ninguna opción… Creo que los palestinos de Gaza nacieron para sufrir.

Cuántos esfuerzos hacen para robarnos los momentos alegres de nuestras vidas. Nos tratan como seres con los que no se debe mostrar ninguna piedad y destrozan el momento más feliz que pueda tener una familia -la boda de un hijo-. Pero no paran ahí sino que poco a poco asesinan a una población entera negando su derecho al agua, al combustible, a la electricidad, a la calefacción y al alimento. ¿No son estas necesidades básicas que a ningún ser humano deberían ser negadas?

Hasta hace dos años, la franja de Gaza nunca sufrió escasez de electricidad, teníamos bastante para nuestras necesidades. Pero entonces, los boicots y cortes en el suministro comenzaron de pronto, de la noche a la mañana.

Ahora sólo hay electricidad disponible ocho horas al día. ¡Cómo no nos vamos a quejar, sobre todo con la severidad del invierno en nuestra región! Y continuamos así hoy, con nuevas medidas para cortar la electricidad por todo el territorio de la franja, realmente vivimos en el frío y en la oscuridad. Ni los niños, ni los ancianos, ni los enfermos, ni las mujeres embarazadas están a salvo… nadie está a salvo.

Esta noche me sentaré una vez más en la penumbra y en el frío con mis tres niños. Haré todo los posible para intentar mantenerlos distraídos, pero será durante un largo rato y en la habitación no habrá ni calefacción, ni luz. Mis hijos se sientes frustrados. ¡Uno de ellos gritará o dará guerra!… ¡Oh, Alá, me siento agotada de vivir de esta forma… en el siglo XXI!

Esta mañana cuando salí de mi casa hacia el trabajo, esperé más de una hora en la calle para conseguir un taxi. No hay ningún tipo de combustible, así que las calles están vacías y tranquilas - demasiado tranquilas, envueltas en esa clase de silencio que nos dice que las cosas no son como siempre, que algo va mal-. Más tarde, fui a cuatro panaderías en busca de pan. Todas estaban cerradas o abarrotadas de gente esperando en largas filas. Embarazada y cansada me marché, regañándome a mí misma por no tener harina almacenada en casa. ¿Pero para qué tener harina en casa si no hay electricidad para asar el pan en el horno?

Qué gracioso es encontrarse en esta situación. Uno se siente tan desvalido, pero luego mira a su alrededor y pasa de la impotencia a la apatía - no porque uno no se preocupe, sino porque no tiene ningún medio ni poder para mejorar las cosas o siquiera cambiarlas un poco.

Al final de un largo día, ya no siento la impaciencia de volver a mi hogar. En mi trabajo la oficina está caliente y hay luz, el volver a casa significa otra larga espera para coger un taxi de vuelta y una larga noche de frío en la oscuridad… y también esperar a que mis niños comienzan a gritar… otra vez. ¿Cómo les explico esta oscuridad repentina que ha envuelto su juventud?
Gaza, enero de 2008
Najwa Sheikh Ahmed

Una refugiada de Palestina que viven en el campo de Nuseirat con su marido y tres hijos.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Los niños como "daños colaterales" de la guerra de Iraq


Dan Jakopovich
ZNet en español


Traducido por Eva Calleja y revisado por Felisa Sastre


Periodista Occidental: ¿Qué opina sobre la civilización occidental?
Mahatma Ghandi: Que sería una buena idea


La hipocresía de la "civilización" capitalista es enorme. Por una parte, las grandes empresas y sus medios de comunicación se jactan de su "democracia" y de su "libertad" mientras que simultáneamente, en el mundo actual, comenten los mayores crímenes. Hablan con grandilocuencia sobre los Derechos Humanos a la vez que asfixian la dignidad humana en un sinfín de maneras. Aunque serían suficientes unas decenas de miles de millones de dólares para terminar con el hambre en el mundo, EE.UU. gasta anualmente aproximadamente 600 mil millones de dólares en su presupuesto militar, mientras unos 15 millones de niños mueren de hambre todos los años. Parece que terminar con la pobreza todavía no interesa al sistema. La guerra aporta beneficios, y los beneficios de la guerra de Irak son evidentemente mucho más valiosos que las vidas humanas. Naturalmente, bajo la piel, todos somos iguales, y el sufrimiento de hombres y mujeres no es intrínsecamente menos terrible que el sufrimiento de los niños. Sin embargo, hay algo particularmente grotesco en la manera desalmada en que las potencias mundiales se comportan con la generación más vulnerable y menos culpable. Quizás sea precisamente esa actitud hipócrita hacia ellos la que mejor refleja la conciencia de la sociedad mundial actual.


La Primera Guerra del Golfo, igual de absurda que otras anteriores y posteriores, comenzó al principio de la última década del siglo pasado. Se lanzaron sobre Irak y Kuwait aproximadamente 90.000 toneladas de bombas. Sin embargo, Sadam no fue depuesto. Como indica Sami Ramadani, un disidente iraquí profesor en la London Metropolian University, EE.UU. incluso ayudó a Sadam a sofocar un levantamiento militar contra su autoridad.


SANCIONES CRIMINALES
"Creemos que el precio merece la pena"
Las sanciones impuestas después contra el derrotado Irak no socavaron el poder de los autócratas sino que afectaron gravemente la vida de la gente ordinaria. Las sanciones lo abarcaban todo (quizá hayan sido las más restrictivas y amplias de la historia), desde alimentos a medicinas y demás necesidades humanitarias. Incluso el cloro, necesario para desinfectar el agua fue prohibido, debido a su supuesta "doble función" en la fabricación potencial de armas.


UNICEF en su página http://www.unicef.org/newsline/99pr29.htm, estimó que el número de niños menores de 5 años muertos a consecuencia de las sanciones fue 500.000 (quinientos mil). En 1996, esa gran liberal, la elegantemente vestida Lady Madeleine Albright (Secretaria de Estado con Bill Clinton, a quien la estúpida, hipócrita y moralista opinión pública crucificó por practicar sexo oral con Mónica Lewinsky en lugar de hacerlo por las agresiones contra numerosos países) en el programa 60 minutes respondió lo siguiente a la pregunta de si merecía la pena la vida de 500.000 niños: "Creo que es una elección muy difícil, pero el precio - creemos que el precio merece la pena"


Denis Halliday, ex-coordinador humanitario de la ONU para Irak (nombrado asistente del Secretario General de la ONU en 1997) estimó en un millón el número total de muertes debido a las sanciones (un número inconcebible de vidas humanas destruidas). En 1998, después de una carrera de 34 años en la ONU, dimitió para poder criticar libremente aquellas sanciones salvajes y afirmó: "No quiero administrar un programa que cumple los requisitos de la definición de genocidio." El sucesor de Halliday, Hans von Sponeck también presentó su dimisión después de dos años como protesta (es decir, repulsa), al igual que Jutta Burghardt, jefe del Programa Mundial de Alimentos para Irak. Los medios de comunicación corporativos ignoraron estos sucesos todo lo que pudieron. El corrupto programa Petróleo por Alimentos sólo alivió ligeramente el sufrimiento de la población. Junto con las sanciones, este programa es una mancha más en la historia moderna de la ONU.


LA ACTUAL GUERRA BESTIAL
Aunque durante la década de los 90 se continuó bombardeando periódicamente objetivos iraquíes (sin despertar mayor interés por parte de los medios de comunicación corporativos), EE.UU. y sus aliados anunciaron una nueva guerra contra Irak en 2003. La destacada publicación médica británica The Lancet, en octubre 2006, estimó, mediante métodos científicos, en 655.000 (seiscientos cincuenta y cinco mil) el número de muertos en la guerra hasta julio del 2006, confirmado igualmente por el John Hopkins Bloomberg School of Public Health en EE.UU.


Dan Toole, director de la Oficina de Operaciones de Emergencia del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia indicó recientemente: "Los niños hoy están mucho peor que hace un año y desde luego están peor que hace tres años." Añadió que los iraquíes ya no tienen acceso seguro a la cesta de alimentos básicos establecida bajo el régimen de Sadam para sobrevivir a las sanciones internacionales. En UNICEF existe la preocupación sobre una posible epidemia de cólera debido a que dos tercios de la población no tiene acceso al agua potable. El destacado sociólogo y catedrático de la Sorbona, Jean Ziegler, Relator Especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, indicó en 2005 que el índice de malnutrición entre los niños iraquíes se había duplicado desde el comienzo de la guerra en 2003. Los indicadores nutricionales y de salud han empeorado significativamente desde el comienzo de la invasión. Según un estudio encargado por la BBC, ABC News, la ARD de Alemania y USA Today, el 64% de los iraquíes entrevistados describieron su situación familiar como pobre o muy pobre, lo que representa un aumento comparado con el 30% de 2005. Un 88% describe el acceso a la electricidad como mala o muy mala, frente al 64% en 2004. Mientras en 2004 un 48% describían su acceso al agua potable como escaso o muy escaso, ahora lo hace un 69%.


Según UNICEF la mitad de los cuatro millones de iraquíes que han abandonado sus hogares desde el comienzo de la guerra han sido niños. Decenas de miles de niños han perdido a un progenitor, o a ambos. Despojados de muchos de sus derechos, a menudo expuestos a violencia psicológica, física y sexual y a trabajos potencialmente dañinos, el futuro de estos niños no se presenta nada prometedor.


LA ESTRATEGIA DE LA TENSIÓN
Desde el punto de vista político, la ocupación estadounidense de Irak ha generado lo que hasta entonces era prácticamente inexistente: la enemistad y los conflictos sectarios entre Sunníes, Chiíes y Kurdos. De acuerdo con el experimentado modelo de "divide y vencerás", EE.UU. está promoviendo estas divisiones en la sociedad iraquí. El ejército de ocupación ha dividido las instituciones representativas, los partidos políticos y las ciudades con este fin. Además, Amnistía Internacional ha expresado su preocupación por el sospechoso tráfico de armas de Bosnia a Irak, ya que al parecer EE.UU. ha importado enormes cargamentos de armas para armar a las milicias Sunníes. Las fuerzas de ocupación se han visto implicadas en casos de ataques terroristas a zonas civiles y se ha arrestado a miembros de las fuerzas militares que llevaban aparatos explosivos caseros con fines terroristas. Para cualquiera que tenga un mínimo conocimiento de la historia de los servicios secretos de EE.UU., esto no es ninguna sorpresa. En cualquier caso, la prolongación de la ocupación extranjera ha provocado la escalada del conflicto, el fundamentalismo y una guerra civil que ya está entrando en su quinto año.


La desesperación y el deseo de venganza han empujado a muchos jóvenes hacia el fundamentalismo, que, en circunstancias normales, les hubiese sido completamente ajeno. Una violencia monstruosa y el miedo, el aislamiento, los controles policiales, los cortes de electricidad, la destrucción de las redes de comunicaciones y la lucha general por la mera supervivencia han dificultado gravemente cualquier diálogo serio o realista entre los iraquíes sobre su futuro común. El gobierno títere iraquí, bajo el control de EE.UU., ha prohibido las huelgas, ha vuelto a introducir la pena de muerte y ha encarcelado a decenas de miles de personas (muchos de ellas sin juicios previos). El democrático y secular Iraq Freedom Congress, ha sido reprimido por los islamistas radicales y por las fuerzas estadounidenses. En estas circunstancias tan negativas, la lucha por la democratización del país resulta excepcionalmente difícil. Mientras tanto, el pueblo iraquí, objetivo de esa necesaria democratización, se encuentra sometido y mutilado política, económica, cultural, física y psicológicamente.


HERIDAS OCULTAS
El catedrático Kholoud Nasser Muhssin de la Universidad de Bagdad señala que aproximadamente el 60-70% de los niños iraquíes sufren problemas psicológicos. Muchos de ellos han sobrevivido a experiencias traumáticas. Los daños psicológicos son difíciles de curar y los trastornos producidos por el estrés post-traumático son muy comunes."Las nuevas generaciones, y en especial ésta, serán violentas,", apunta el psiquiatra de Bagdad Bilal Youssif Hamid. Muchos de los niños a los que ha intentado tratar Hamid han sido testigos o han participado en asesinatos y muertes. Sin embargo, los padres con frecuencia tienen demasiado miedo de llevar a sus hijos a un hospital para un reconocimiento médico, y mucho más a la escuela, e incluso los niños que van a la escuela tienen grandes dificultades de aprendizaje y sufren también ansiedad, depresión, agresividad, pesadillas, enuresis, etc. La guerra siempre es catastrófica para la psique humana.


¿Cómo pueden las nuevas generaciones adquirir la conciencia de lo valioso que es cada individuo cuando la vida humana es tan barata, cuando la dignidad de las personas se ignora tan descaradamente y cuando se suprime todo potencial humano? ¿Cómo puede un país ser democrático cuando los derechos más básicos, como el derecho a la huelga, están prohibidos y la llamada a la venganza y los gritos de la desesperación ahogan las alternativas más racionales al imperialismo? ¿Cómo se puede hacer popular la filosofía de la no violencia?


Dan Jakopovich es el editor principal de Novi Plamen, revista de izquierdas en el territorio dela exYugoslavia (http://www.noviplamen.org/)

domingo, 3 de febrero de 2008

Las FARC anuncian nueva liberación

BBC
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron la noche del sábado, a través de un noticiero de televisión, la liberación de otros tres rehenes en su poder.
Se trata de los ex congresistas colombianos Gloria Polanco de Lozada, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán.

En un comunicado difundido por el noticiero de televisión Noticias Uno de Colombia, el grupo guerrillero indica los términos de la entrega.

"Queremos solicitar al presidente (de Venezuela) Hugo Chávez y a la senadora (de Colombia) Piedad Córdoba que reciban personalmente o por intermedio de delegados, en territorio colombiano, a los parlamentarios", señala el texto.

La liberación se daría por razones de salud y como un gesto de reconocimiento a los esfuerzos de Chávez y Córdoba.

"Sin prisa ni pausas"

Los tres fueron secuestrados en 2001 y forman parte del grupo de 43 rehenes que las FARC considera "canjeables".

El comunicado está firmado por el Secretariado del Estado Mayor Central (cúpula) de las FARC.
Hace dos semanas, Córdoba había admitido la posibilidad de que las FARC realizaran nuevas liberaciones de secuestrados, pero sin entregar más detalles, indicó el diario de Bogotá El Tiempo.

El anuncio no indica la fecha de la liberación ni hace mención a la participación de la Cruz Roja Internacional.

En el mismo, las FARC dicen que, para garantizar "el éxito de esta gestión y previniendo los peligros que la rodearán", organizarán los mecanismos necesarios con suficiente antelación y remarcan que trabajarán "sin prisa ni pausas".

¿Segundo "gesto"?

Si bien el comunicado fue recibido por Noticias Uno el sábado 2 de febrero, está fechado el 31 de enero de 2008 y consta de seis puntos.

Agrega que las liberaciones son consecuencia directa de Chávez y de otros gobiernos de países "amigos", en la búsqueda de soluciones políticas de fondo a "la crisis humanitaria y al conflicto que lacera a Colombia y que afecta a todo el continente".

De concretarse la liberación de estos políticos, sería el segundo gesto unilateral de las FARC.
El pasado 10 de enero, el grupo guerrillero entregó a la ex candidata a la vicepresidencia Clara Rojas y la ex congresista Consuelo González Perdomo a delegados de Venezuela en el sur de Colombia.

La liberación de las dos mujeres fue presentada por la guerrilla como un desagravio hacia Chávez, cuya mediación para un canje de rehenes por presos fue interrumpida en noviembre por el presidente colombiano Álvaro Uribe.
Salud de rehenes

El diario El Tiempo informó que, desde antes de su secuestro, Gloria Polanco tomaba remedios para la tiroides.

Además, señaló que Orlando Beltrán sufre de hipertensión y necesita tomar medicamentos.
Con respecto a Luis Eladio Pérez, en la pruebas de supervivencia traídas por Rojas y González Perdomo "parecía gozar de buena salud".